Salud Pública en Loreto: La escuela como semillero de conciencia ambiental y hábitos saludables


La Subsecretaría de Gestión Sanitaria impulsa un cronograma de capacitaciones en el interior provincial con el propósito de fortalecer la formación de jóvenes como actores clave en la promoción de hábitos saludables y el cuidado del ambiente

15/04/2026

Con una fuerte impronta participativa y el entusiasmo de los estudiantes como motor principal, se desarrolló una jornada de capacitación ambiental y sanitaria en la escuela secundaria de la localidad de Loreto. La propuesta, impulsada por el Ministerio de Salud Pública en articulación con el municipio local, reunió el viernes pasado a alumnos de 1° a 3° año en un espacio de aprendizaje orientado a fortalecer hábitos saludables y el compromiso con el entorno.

“Estas instancias buscan sembrar conciencia desde edades tempranas porque entendemos que el cuidado del ambiente y la salud están profundamente vinculados. Los jóvenes son agentes de cambio fundamentales en sus comunidades”, dijo la Subsecretaria de gestión sanitaria del Ministerio de Salud Pública, Silvina Vega Bajo.

La llegada de este tipo de propuestas a la comunidad estudiantil resulta clave para garantizar un acceso equitativo a la información y la formación en temas ambientales y sanitarios. En contextos donde la escuela cumple un rol central en la vida social, estas capacitaciones no solo amplían conocimientos, sino que también promueven valores y conductas que pueden sostenerse en el tiempo.

Durante la jornada se abordaron temáticas clave para la realidad local, entre ellas la alimentación saludable, la gestión de residuos comunes y la gestión de residuos orgánicos. A través de dinámicas participativas, los estudiantes no solo accedieron a contenidos teóricos, sino que también incorporaron herramientas prácticas para aplicar en su vida cotidiana, reflexionando sobre el impacto de sus acciones en el ambiente y en la salud colectiva.

En este sentido, explicaron los profesionales del Programa Salud y Ambiente, los estudiantes se consolidan como un puente fundamental entre la escuela y la comunidad al trasladar lo aprendido a sus hogares y entornos cercanos. Su capacidad de replicar buenas prácticas y generar conciencia en sus familias y pares potencia el alcance de estas iniciativas y multiplicar su impacto más allá del ámbito educativo.

El enfoque integral de la capacitación permitió vincular conceptos de nutrición con prácticas de consumo responsable, así como también promover una correcta separación y tratamiento de residuos, aspectos fundamentales para reducir riesgos sanitarios y ambientales.

Este tipo de iniciativas consolida el trabajo articulado entre instituciones educativas y gobiernos locales, con el objetivo de construir comunidades más sostenibles, informadas y comprometidas con el cuidado del ambiente, apostando a la educación como motor de transformación social.