La Fiesta Nacional del Chamamé en números


El Observatorio del Ministerio de Turismo de la provincia de Corrientes realizó un informe en el que da cuenta de números favorables para el turismo y la economía local en el marco de esta 35° Fiesta Nacional del Chamamé, organizada por la gestión del gobernador Juan Pablo Valdés.

27/01/2026

De este modo, en materia de público se registraron 127.000 ingresos al anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola durante las diez noches que transcurrieron del 16 al 25 de enero. Esta cifra puede considerarse como un éxito, dado que representa un 66 por ciento más que en 2025, siendo además la edición con mayor asistencia de jóvenes, dado que más del 35 por ciento del público no superó los 29 años de edad.

El 72% del público llegó al anfiteatro desde la Capital e interior de la provincia de Corrientes, el 22% de otras provincias argentinas, de las cuales el 43,9% corresponde a Chaco y el 12,9% a Buenos Aires, con una fuerte tracción del NEA y presencia también de la Patagonia, mientras que el 6% del público fue internacional, principalmente de Paraguay y Brasil.

En tanto, teniendo en cuenta a quienes apreciaron este espectáculo a la distancia, sólo en la transmisión oficial se contabilizaron más de 1.175.000 reproducciones a lo que puede sumarse también las correspondientes a las diversas plataformas de streaming independientes que también estuvieron transmitiendo desde el anfiteatro.

En cuanto a los turistas que asistieron en este periodo a la ciudad de Corrientes, el 31% gastó más de $400.000 en promedio y el 36% se quedaron más de 7 noches. Esto implicó una oportunidad económica para 18 empresas privadas dentro del anfiteatro y para más de 60 familias emprendedoras que trabajaron durante la fiesta.

Estos números favorables para Corrientes, en parte se explican en la puesta en escena en el Cocomarola, por donde pasaron más de 200 artistas y lograron agotar las entradas el 50% de las 10 noches.

Es así que la edición 2026 marca una recuperación plena. A diferencia de años anteriores, el patrón de asistencia no dependió de "una noche estrella", sino que la programación sostenida logró movilizar un público constante durante todo el evento. Este crecimiento confirma la vigencia del Chamamé como fenómeno de convocatoria masiva.